(La Banda Elástica)
Libertango
Los repertorios de la Banda Elástica se hacían de
común acuerdo y tratando de dejar contentos a todos, ya fuera
por los gustos o por los distintos grados de participación,
procurando darle a todos un momento de lucimiento. En el primer
repertorio llegado su “turno”, el Zurdo Roizner pidió
hacer su solo de batería sobre un tema de Piazzolla (el había
tocado con Astor en el primer Noneto) y el tema elegido fue “Libertango”.
El encargado del arreglo fue Ricardo Lew y en uno de los ensayos
hice el comentario acerca del curioso parecido entre la marca rítmica
típica de Piazzolla (3+3+2) y la “tijera” (música
judía centroeuropea). Como el comentario causó mucha
gracia, no tardé mucho en armar la broma y entonces después
del solo de batería, en el cierre del tema, hacíamos,
al estilo de las bromas musicales de ”Juegos”, el tema
de “Libertango” mezclado con una típica “tijera”.
Pasaban y pasaban los ensayos, y el final de “Libertango”
era siempre motivo de risas y de “tentadas”, incluyendo
lo que podíamos imaginar como posibles comentarios de Piazzolla
al respecto... La cuestión es que llegó el día
de la primera presentación en el Teatro Cervantes y promediando
el concierto le tocó el turno a “Libertango”,
que además era presentado por el Zurdo diciendo algo así
como “...un tema de alguien a quien la Banda admira profundamente,
por su enorme talento... y por su hermoso carácter... Astor
Piazzolla!” Gran carcajada en el público y atacamos
el tema, saboreando por anticipado las risas con la broma del final.
Todo fue sucediendo según lo previsto y llegó el gran
solo de batería del Zurdo, que era una exquisitez en todo
sentido, lleno de sutilezas y musicalidad, y aún tratándose
de un instrumento tan poco habitual del estilo, era Piazzolla de
punta a punta. Después de deleitarnos a todos, a nosotros
y al público, durante unos tres minutos, el Zurdo hizo la
llamada de cierre y atacamos el final, pero el aplauso para Roizner
fue tan estruendoso y tan largo que no se oyó nada de lo
que tocamos y mucho menos de la broma, de la cual nadie se enteró.
Y eso que el cierre no era nada cortito... Cuando terminó
el concierto, el final de “Libertango” fue uno de los
comentarios obligados y sin discusión alguna decidimos quitar
la broma y privilegiar el aplauso al Zurdo, que se repitió
invariablemente cada vez que lo tocamos, y fueron muchísimas
veces.Y siempre merecido.
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